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jueves, 2 de noviembre de 2023

Raulito - Raulito (2002)

Ya he hablado en un sinfín de ocasiones de niños que cantan de todas las clases y especies posibles: los hay salerosos, gamberros, diminutos, y muy canis. Pero hubo un canijo que los precedió a todos, uno que supo derretir nuestros corazones con su precocidad y su repertorio de chiringuito de Fuengirola. El original, no aceptes imitaciones. De hecho, tampoco hagas caso a mi introducción, cuando Juan Luis Galiardo lo hizo de manera mucho más elocuente en el cénit de la carrera del chaval.

"Señoras, señores: el arte atraviesa malos momentos. Necesita... nuevos espacios, nuevas formas de expresión. Escúchenlo."

Y como un muñeco a cuerda, en cuanto le pones a Civera en el radiocassette, nuestro prodigio se pone a convulsionar que más parece una epilepsia sin diagnosticar que pasos de baile. Pero qué caderazos pega, capaces de hipnotizar a la clientela de la pescadería de su barrio que, lejos de perder el sentido como haría cualquiera con algo que no sea horchata en las venas, lo observan estáticos, como si fuera el monstruo de Un lugar tranquilo y no un criajo de 6 años. Pero ese es el poder de Raulito, una figura fundamental si queremos entender la evolución de la industria musical en los últimos veinte años.

domingo, 31 de mayo de 2020

Levantar la Tapa: Hall of Fame 2020

Esta es una ocasión especial. Puede que ahí fuera, más allá de nuestras ventanas, exista un virus haciendo jirones los pilares de la sociedad, pero tenemos un plan para combatirlo. Como cada año, nuestro panel experto se ha reunido, y nuestras ocho excelsas mentes han configurado un escuadrón de élite de rebuznadores, esperpentos, poligoneras, mocosos relamidos, y Jon Sudano. Puede que no tengamos éxito contra el COVID, pero al menos la humanidad se extinguirá sabiendo que, haya lo que haya después de la muerte, no será peor que lo que hay antes.

En nuestro quinto aniversario se han dado lugar las habituales faltas de respeto entre nuestro jurado. Particularmente comunes han sido las acusaciones de terrorismo y el recuerdo de los antepasados fallecidos de aquellos que han eliminado a alguien con quien no estábamos conformes. También el ocasional y sucinto "imbécil". Pero no quisiera quedarme con la amargura del odio, si no con el grito reivindicativo de Adri, que al ser preguntado por una frase que resumiera todo el proceso, pronunció las siguientes palabras: