lunes, 19 de junio de 2023

Levantar la Tapa: Hall of Fame 2023

Todos los años lo mismo. Que si el Hall of Fame es esto, que si el Hall of Fame es lo otro, que si nosequién expulsó a nosequién traicionando la memoria de todas mis antepasadas... Estaréis cansades, y si no lo estáis, pues yo sí, así que, aunque podría ponerme a explicar los poco interesantes entresijos de los cambios en el sistema de selección que hemos hecho este año, he decidido hacer algo distinto.

Os voy a recitar el poema "Two-Headed Calf", de Laura Gilpin (bueno, os lo dejo aquí traducido por yo, ya os lo recitáis vosotres en vuestra cabeza):

El ternero bicéfalo

Mañana, cuando el campesino encuentre

a este pobre engendro, envolverá

su cuerpo en periódicos y lo llevará al museo.


Pero esta noche sigue vivo, en los campos 

del norte, con su madre. Es una tarde

perfecta de verano: la luna se eleva

sobre el huerto, el viento agita la hierba.

Y cuando mira al cielo, allí se ven

el doble de estrellas de lo habitual. 

 

Y con tan alegres versos, os dejamos con el Hall of Fame de este año de nuestro Señor 2023.

lunes, 15 de mayo de 2023

Pop Star Queen - Soy un tsunami (2010)

Fundadora de un colectivo antipatriarcal. Entrevistadora de Adolfo Suárez. Trabajadora en la Unesco, emigrante en Inglaterra. Traductora del Ayatolá. Recipiente de una beca Fulbright. Hija de falangistas. Divorciada de un vikingo que se metió en una secta cuando empezó a ver pimientos en el techo. Concursante de Supervivientes, ferviente independentista catalana, omnipresente de las tertulias del corazón y, en última instancia, candidata a Eurovisión.

El certamen de este año acaba de celebrarse, con disgusto posterior de casi todos los interesados. Un jurado conservador de stans ha decidido no salirse de lo que llevaba siendo previsto desde el mismo día en el que se publicaron los candidatos al Melodifestivalen sueco, y Loreen, con su propuesta manida pero resultona al ojo acrítico, se ha llevado a la saca su segunda victoria, que coincidirá quizá no tan casualmente con el cincuenta aniversario de la de ABBA, los titanes de su patria. Mientras tanto, un público entregado a Finlandia se tiene que conformar con un triunfo moral, y los pichones españoles entre los que me incluyo, con algo aún menos satisfactorio: el orgullo de haber enviado algo de calidad, haya sido recibido de la manera que sea.

En 2010, no se podía dar por sentado que eso fuera a ser así. Fue el año en el que John Cobra ofreció sus apretadas gónadas al respetable enfurecido con sus ademanes chulescos, propulsado por los forococheros que, de no ser por ciertas descalificaciones previas a la gala televisiva, tal vez hubieran destinado sus esfuerzos a otras candidaturas. Chimo Bayo, por ejemplo, fue eliminado por razones aún por relucir, lo mismo que Sonia Monroy unas semanas después. Pero ni el makinero por excelencia ni la venerable silicónica encabezaban el voto popular, nada de eso: una tarraconense casi en edad de jubilación y habitual del recientemente (y casi trágicamente) desaparecido Sálvame había arrasado con todo como, por ejemplo, un tsunami. Como el que hacía un lustro se había zampado la costa de Sumatra, o el que en doce meses haría lo propio con la central de Fukushima. Pero más kitsch, supongo.

viernes, 14 de abril de 2023

Abraham Mateo - AM (2013)


Francamente, yo hubiera jurado que en algún momento había escrito sobre este disco. Diez años hace ya desde que Abraham Mateo, ese niño rata con un bilingüismo sobrenatural, lanzara este artefacto que lo propulsó más allá de las fronteras del programa de Juan y Medio, todopoderoso. Y digo que en mi cabeza este artículo ya existía porque yo lo he escuchado ya, y quiero pensar que no estoy tan majara todavía, mucho menos en 2015 cuando mi siempre fiel Rate Your Music me indica que se produjo la escucha, como para chuparme 40 minutos de nuestro colega púber sin que de ahí salga por lo menos una crítica mordaz como las que me caracterizan. ¿Por qué, entonces, me sentí compelido a ponerme esta obra de pop adolescente nauseabundo? ¿Quizá por poder afirmar haber oído dos álbumes llamados AM de 2013? Es, y seguirá siendo, un misterio.

Con tal de resolver esta deuda que creía saldada pero que no parece estarlo, me dispongo a viajar a esa ya lejana época, donde Abraham Mateo era el objetivo más fácil, en lugar del 50% de la mejor canción del pop discotequero español en 20 años. Antes de que resurja esta Abrahamanía, esta vez con motivos bien fundados y sustentada sobre los sólidos hombros de la estelar Ana Mena, conviene recordar por qué este muchachito era tan infame, y si acaso merecía el oprobio.

viernes, 10 de marzo de 2023

Serafín Zubiri - X una causa justa (2012)


Serafín Zubiri tenía una misión: ganar Eurovisión. Fracasó dos veces, así que se planteó metas más asequibles. El teléfono ya no sonaba, pero él sabía que eso no significaba nada: ahí fuera aún había un lugar para él. ¡Mira quién baila! y Splash: famosos al agua le dieron la razón, aunque no se tradujo en una renovada relevancia, ni siquiera cuando por algún cruce de cables de alguien, le dieron un hueco en la edición argentina del primero. ¿Y escalar el Aconcagua? Nada, se quedó a las puertas de la final del concurso más inexplicablemente duradero de la tele euskera. La vida de Serafín es una de obstáculos adquiridos apilados sobre obstáculos elegidos, que el cantante ha superado con enorme destreza ante la atenta mirada y el aplauso de bastante poca gente. Y eso que, según su Wikipedia, ha llegado hasta a conducir un kart adaptado para personas invidentes.

Su faceta de redentor aún tenía algo que decir en 2012, nuestro último año bueno. Engalanado con una venda redundante y con una portada que más parecen los sponsors de un accésit, se embarcó en la ultramaratón de su vida: defender el mayor número de causas posibles en tres cuartos de hora. Así que, en calidad de juez supremo de la especie, me siento cualificado para evaluar si su trabajo ha sido o no en vano. Estamos ready.

martes, 28 de febrero de 2023

Las 4 canciones más inexplicables de Rosa López

Este va a ser un artículo menos al uso porque está centrado en torno a algunos descubrimientos recientes que me han cambiado por dentro y hecho ser mejor persona, o al menos una distinta en formas anteriormente insospechadas. Vuelvo al tema fetiche de Operación Triunfo, y más en concreto retomo en el punto exacto donde lo dejé: con una Rosa López victoriosa que por azares del destino no supo o le impidieron consumar su carrera hacia el estrellato.

Hay dos vías de pensamiento, bastante compatibles, sobre por qué ese fue el resultado. La primera, que su carrera se orientó hacia un pop latino facilongo como el que hacían sus compañeros, en lugar de convertirla en la Joss Stone de Granada, ignorando que tampoco es que Joss Stone alcanzara las cotas prometidas por su primer par de discos, como demuestra el hecho de que te estés preguntando "¿quién carajo es Joss Stone?" 

La segunda vía postula que fue víctima de múltiples fatalidades todas conectadas al hecho de que las personas que deberían haber sido responsables de que una muchacha de 20 años no sucumbiera ante la presión del nuevo mundo en el que estaba sumergida fracasaron en todos los aspectos: su padre era un vigilante de seguridad reconvertido en Coronel Tom Parker que esta igual de preparado que ella o menos, la discográfica se traía unos tejemanejes con los contratos importantes, y los gestores de sus giras la tenían machacada a conciertos, lo que desembocó en una pérdida de voz que pudo ser acelerada o no por una inyección en el pompis de un líquido aún por identificar.