miércoles, 1 de febrero de 2023

Operación Triunfo 1, hoy: Parte 2

Entramos en el verdadero Olimpo del triunfitismo, las ocho personas que tuvieron más papeletas para llegar a lo más alto, e incluso algunas de ellas hasta lo aprovecharon. Estrellas internacionales, llenadores de estadios, baluartes de la programación navideña de Canal Castilla la Mancha... Hay de todo, como en botica. 

Si por algún motivo echas en falta a Juan Camus de la lista, uno: ¿por qué?; dos: ¿POR QUÉ?; y tres, ¿no has visto lo de parte 2? Hay una parte 1 aquí. Un poquito de atención, por favor.

sábado, 28 de enero de 2023

Operación Triunfo 1, hoy: Parte 1

En mi campaña nigromántica de resucitar todos los blogs en los que he puesto alguna piedra vuelvo a Levantar la Tapa para hablar de un tema para nada manido entre los historiadores del pop cuestionable: Operación Triunfo 1. Aquella experiencia generacional que nos marcó tanto y que, más de veinte años después, sigue dando juego. Sin embargo, mi interés hoy no es regurgitar de nuevo todo lo ya conocido, nada de eso.

Viendo el otro día Telecinco, un error que siempre quiero cometer más a menudo, me encontré con algo de lo que sólo había oído hablar de pasada: Mediafest Night Fever. Esta feria de los horrores es el último (para mí, al menos) componente del SEU (Sálvame Extended Universe), una suerte de Tu Cara Me Suena tróspido en el que los pseudofamosos de la cadena se pasean para cantar con artistas profesionales venidos muy a menos. Allí, presenciando cómo la mujer de Ortega Cano se disfrazaba de Jasmine de Aladdin para, de la mano de Naím Thomas, abrirse paso a machetazos por "Un mundo ideal", o cómo el ínclito Víctor Sandoval se convertía en un clon siniestro de la reina de las fiestas en residencias de ancianos Helena Bianco para perpretar un medley de los supuestos éxitos de ésta última, quedé prendado al instante. Allí estaban Naím Thomas y, de jurado, la gran Rosa López, gente que hace dos décadas besó los cielos, y ahora han quedado reducidas a viejas glorias, si es que alguna vez fueron glorias para empezar.

lunes, 20 de junio de 2022

Levantar la Tapa: Hall of Fame 2022

Es el momento, una vez más, de galardonar a lo más florido del horterismo musical, en ese salón de la fama extraterrenal que Levantar la Tapa aloja cada junio. Una entrega atípica, al menos para mí, que me veía inmerso en el festejo de un Corpus granaíno que me ha permitido tener una experiencia HOFera de primera mano con un tótem del parrandeo audiovisual: la orquesta de pueblo.

Ese conjunto heterodoxo, con su cantante masculino de pintas de torero de capea, que hace gala de sus imitaciones de Raphael, Joaquín Sabina o Manolo Escobar cuando el repertorio se lo pide, y esas dos voces femeninas tan distinguibles: el torrente de esa veterana que está ya de vuelta de todo, y el hilillo afinado de la más joven y exuberante. Esos instrumentistas que parece que han hecho una promesa a la Virgen de las Angustias para abandonar el stoner metal en favor de las versiones bachateras de clásicos de la copla, con la única concesión de que el bolo debe terminar con "Sultans of Swing", independientemente de que lo anterior hubiera sido un medley de Georgie Dann. Ese público enfervorecido, de viejos y niños, pero que me hizo verificar mi teoría de que lo mucho que disfruto de una orquesta es inversamente proporcional a mi distancia emocional a la gente que esté bailando en ese momento el "Casatschok"...

Y es que eso es, en el fondo, nuestro Hall of Fame: una orquesta verbenera non-stop en la que pase lo que pase, sabes que no te dejará indiferente. Cualquiera de los cinco artistas que este año pasan a formar parte de nuestra leyenda pondría a sus pies a una audiencia que, inflada a rebujitos, pide a gritos baile y fiesta ad infinitum. Así pues, enciendan las luces, vístanse de gala, y prepárense para la gloria.

jueves, 17 de marzo de 2022

Juan Camus - Aquarium (2021)

España se niega a deshacerse de OT. Y hacemos bien, porque eventos como ese que agitan los cimientos del status quo sólo suceden una vez cada generación. Ahora quizá estemos en una etapa más de marejadilla en lo que al vendaval Operación Triunfo se refiere, pero es cuestión de tiempo. Como dirían Thanos, o Shakira: inevitable. Mientras TVE se decide a cuál es el momento perfecto para volver a engrasar la maquinaria triunfita, hay una persona que seguro no va a formar parte de nada que tenga que ver con ello. Y es, por supuesto, Juan Camus.

Por azares del destino, tengo relativamente recientes ciertos detalles de OT1, ese terremoto que ya ha cumplido más de 20 años, y puedo asegurar que la idea que tenemos de Juan y el jovencito que se desgañitaba por los escenarios dos décadas atrás son noche y día. El Juan de 2001 era un muchacho que quería divertirse y aprender, que rechazaba cualquier idea de competitividad, que sólo quería componer canciones, y que nos regaló, aunque los detalles de su autoría son problema de la judicatura, “Mi Música Es Tu Voz”, un himno para recordar. El chico muy bien no cantaba, y sonaba algo así como un becerro pariendo un Boeing 747, pero le ponía ganas. Había abandonado un puesto de alto directivo en Londres, como recordaban constantemente en las galas, para perseguir su sueño, y no iba a dejar que un ínfimo obstáculo como tener una voz bastante desagradable le impidiera conseguir sus metas.

jueves, 24 de junio de 2021

Levantar la Tapa: Hall of Fame 2021

Siete son los pecados capitales y siete son los años que llevamos reuniéndonos a horas intempestivas para un apasionado propósito: crear un Hall of Fame que sume entusiasmo, vergüenza, risas, intentos de perder la audición y ganas de bailar a partes iguales. Una lista de personajes quizá no inmortales pero si inolvidables en el que se juntan la desvergüenza de Tongo con la atrevida Leticia Sabater. ¿Cómo olvidar los icónicos raps del Tito MC, el pompón de María Figueroa, el "ordenata desteñío que se mete en internet cuando le mola" de Santa Justa Klan, o cómo el deseo es un volcán como sostiene Ríos de Gloria? 

La ceremonia de decisión es de todo menos fácil. Es toda una pelea sin cuartel en el que los insultos y descalificaciones son constantes y más de una de las decisiones tomadas son calentones y arrebatos de violencia. ¿Cómo olvidar la polémica por el Payo Juan Manuel o Luixy Toledo? ¿O los argumentos en favor de que Jon Sudano y Blood of The Black Owl no terminaban de encajar? Tanta tensión ha hecho que quizá haya más desertores de lo habitual en esta edición, e incluso mi ordenador ha decidido suicidarse, pero nos hemos adaptado para seguir ofreciendo una serie de personajes que sin duda formarán –por suerte o por desgracia– parte de nuestras vidas para siempre.

Adrián Gándara